El sistema celular dérmico, también conocido como sistema tegumentario, protege los tejidos y órganos del cuerpo de diversas lesiones, como la deshidratación, los organismos infecciosos y los cambios bruscos de temperatura. Además, el sistema dérmico recibe información sensorial del entorno y produce melanina y vitamina D. Los melanocitos, queratinocitos, células endoteliales y fibroblastos son componentes vitales necesarios para el desarrollo y la función normales de la piel. Una proliferación y regulación celular anormal dentro del sistema celular dérmico contribuye al desarrollo de trastornos patológicos como el eccema, la psoriasis y el melanoma.





